El objetivo fundamental fue crear un espacio de trabajo clave para la mejora de la productividad. Para lograr este objetivo, tuvimos que implementar nuevas tecnologías, buscamos una oficina y salas de reuniones cálidas, con identidad corporativa, muy confortables, acomodadas a las necesidades de los usuarios, consiguiendo que los empleados se sientan incluidos y valorados como elementos fundamentales en la gestión del cambio.
Se trata de un espacio con ambientes abiertos y colaborativos, que fomenten la innovación, la horizontalidad y el trabajo en equipo donde buscamos que las paredes y puertas dejaran de representar obstáculos para la comunicación y se convierten en objetos que se abren o se cierran cada vez que se necesita.
Igualmente el cliente verso su necesidad de diseño en los millennials, las nuevas generaciones de talento, para que se sintieran mas cómodos al pertenecer a un colectivo con una visión menos jerárquica y más flexible de los espacios de trabajo. Y, teniendo en cuenta que en cinco años se convertirán en el 70% de la fuerza laboral, las empresas deberían pensar en modificar sus estructuras arquitectónicas y sobre todo su cultura organizacional.